Jorge Tellier y sus cartas de lluvias.

Las obras son admirables por ciertos detalles que de un modo mágico y misterioso, logran atravesar la eterna espesura del mundo interior, y una vez allí, se anidan fuertemente, pasan los años y aquellos fragmentos, recuerdos, que son verdaderas órbitas alrededor de algunos libros, algunas frases, algunas pinturas y piezas musicales, canciones , estribillos , coros , pinturas, lineas, colores y lugares y momentos precisos, forman un todo que llega a conformar , a su vez, de la biografía personal de toda persona.Una biografía cultural, una biografía de la nostalgia.

Regresan de vez en cuando , en alguna conversación en alguna instancia precisa, asoman para reafirmar nuestros puntos de vista o para adornar , verificar, sostener, abalar palabras propias que las obras compartidas por todo, como elementos de la cultura , reconocen con facilidad los participantes de la conversación.
Aquellos recuerdos , en esta oportunidad, sencillas frases , actúan de nodos en este increíble mapa del mundo y sus almas .
Han transcurrido tantos años desde la primera vez que lo leì, y como las emociones son verdaderas huellas , aun conservo ese instante que se cerniò sobre mí, atrapado absolutamente por las ramas y raíces de sus palabras , camuflándose de mis enormes ganas de vivir entonces, en la soledad de los paisajes del sur de Chile o la inmensidad de la sabana africana y salvaje, por siempre salvaje. Ahora este poeta es un peligro para mi como Beethoven lo fue para Goethe , (guardando absolutamente las proporciones aunque se mantienen los idénticos motivos)
En esta oportunidad , las frases de Jorge Tellier, siguen ejerciendo en mi el mismo embrujo de siempre, seguramente eso es por la calidad de su poesía, poseen una fuerza distinta, especial, con una dinámica poderosa , casi arcana y mágica. Y vuelvo sobre la misma insistencia que nunca agoto y que revela que en eso, no cambio de opinión alguna, y es que las palabras adquieren otro valor e intensidad según la fuente del cual emanan, los poetas no inventan palabras, solo las liberan conservando su propio fuego arcano,palabras desprovista de ego propio,  no es artificioso, no es pronunciado desde el vacío solo para rellenar los recovecos de una conversación. Las mujeres enamoradas dicen “te amo” de manera distinta de una mujer que no lo está. Amamos a nuestros hijos  y nuestras palabras que al parecer se pierden en la arquitectura inquieta de la infancia y la energía prodigiosa del juego , echan raíces silenciosas solo para brotar , muchos años después en ellos, eso ocurre, cuando son emanadas del mismo fuego interior.

“BOTELLA AL MAR

Y tú quieres oír, tu quieres entender.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mi, ni para los iniciados.
Es para la niña que nadie saca a bailar,
es para los hermanos que afrontan la borrachera
y a quienes desdeñan los que se creen santos, profetas o poderosos.”

 
Esta forma de hablar, de la poesía de Tellier, es sencillamente maravillosa, es de un amigo, de un caminante viajero cansado, que se sienta en la mesa de la taberna, y sencillamente habla  , es absolutamente natural, esa es la fuerza de su poesía.
CARTA DE LLUVIA
“()…Tú, como en mis sueños, vienes atravesando las estaciones
con la lluvia de la infancia
en tus manos hechas cántaro
En el invierno nos reunirá el fuego
que encenderemos juntos.

Nuestros cuerpos harán las noches tibias
como el aliento de los bueyes,
y al despertar veré que el pan sobre la mesa
tiene un resplandor más grande que el de los planetas enemigos
cuando lo partan tus manos de adolescente.”

Pero ahora te envío una carta de lluvia
que te lleva un jinete de lluvia
por caminos acostumbrados a la lluvia.”

Biografía  de Jorge Tellier. (enlace de Wikipedia)
  • Para ángeles y gorriones, Ediciones Puelche, Santiago, 1956 (descargable desde Memoria Chilena; reeditado: 1995)
  • El cielo cae con las hojas, Ediciones Alerce, Santiago, 1958
  • El árbol de la memoria, Arancibia Hermanos, Santiago, 1961
  • Los trenes de la noche y otros poemas, Revista Mapocho, 1961 (descargable desde Memoria Chilena)
  • Poemas del País de Nunca Jamás, Colección El Viento en la Llama, dirigida por Armando Menedín, 1963
  • Poemas secretos, Ediciones de los Anales de la Universidad de Chile, separata, 1965 (descargable desde Memoria Chilena)
  • Crónica del forastero, Impreso por Arancibia Hermanos, Santiago, 1968
  • Muertes y maravillas, antología, Editorial Universitaria, 1971 (reeditado: 2005 y en 2011 por Ediciones Universidad Diego Portales)
  • Para un pueblo fantasma, Ediciones Universitarias de Valparaíso, 1978 (reeditado: 2005)
  • La isla del tesoro; poemario epistorlar escrito al alimón con el poeta peruano Juan Cristóbal, Lima, 1982 (reedición aunmentada: Editorial Dolmen, 1996; tercera edición definitiva, Descontexto Editores, 2013)
  • Cartas para reinas de otras primaveras, Ediciones Manieristas, Santiago, 1985
  • El molino y la higuera, Ediciones del Azafrán, Santiago, 1993
  • Hotel Nube, Ediciones LAR, Concepción, 1996
  • En el mudo corazon del bosque, Editorial Fondo de Cultura Económica, 1997
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