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Vicente Huidobro : La joven del abrigo largo (microcuento)

La joven del abrigo largo

   

La joven del abrigo largo.

“Cruza todos los días la plaza en el mismo sentido.
Es hermosa. Ni alta ni baja, tal vez un poco gruesa. Grandes ojos, nariz regular, boca madura que azucara el aire y no quiere caer de la rama.
Sin embargo, tiene un gesto amargado y siempre lleva un abrigo largo y suelto. Aunque haga un calor excepcional. Esta prenda no cae jamás de su cuerpo. Invierno y verano, más grueso o más delgado, siempre el sobretodo como escondiendo algo. ¿Es que ella es tímida? ¿Es que tiene vergüenza de tanta calle inútil?
¿Ese abrigo es la fortaleza de un secreto sentimiento de inferioridad? No sería nada raro. Por eso tiene un estilo arquitectónico que no sabría definir, pero que, seguramente, cualquier arquitecto conoce.
Tal vez tiene el talle muy alto o muy bajo, o no tiene cintura. Tal vez quiere ocultar un embarazo, pero es un embarazo demasiado largo, de algunos años. O será para sentirse más sola o para que todas sus células  puedan pensar mejor. Saborea un recuerdo dentro de ese claustro lejos del mundo.
Acaso quiere sólo ocultar que su padre cometió un crimen cuando ella tenía quince años.”

vicente hudobroMe encanta el mundo huidobriano, las primeras paginas de Altazor son la perdición para mi, la prosa de el es tan fantástica y mágica que me es imposible por el  minuto acometer la tarea de analizar la impresión de ese texto, por el momento, transcribo este cuento, que reúne de manera sutil aquellas frases y modos de pensar y sentir la realidad tan característico de Vicente Huidobro.

Este cuento apareció en ANTOLOGÍAS ,edición de Eduardo Anguita (Santiago Zig zag-1945) pág. 180, yo lo leí en Brevisima Relación, Nueva Antología del Microcuento Hispanoamericano, de Juan Armando Epple, pág.99 Mosquito Ediciones.

Este microcuento se basa en una observación, que pudo haber sido lo más banal del mundo, pero que el observador-autor se encargó de macerar la visión de esta bella mujer y transformar el misterio en un acto poético.

Este microcuento nos motiva y nos ofrece el ejercicio de observar más allá de las apariencias, sin duda , una buena lección para los escritores,tomar un objeto ,una acción en la mano y comenzar a darles vueltas sin perder de vista la superficie, hasta hallar la pequeña fisura que nos permitirá descascarar este “disfraz” de las apariencias. Es así que comenzamos el cuento con la visión de este hermosa mujer que a captado nuestra atención,”cruza todos los días la plaza en el mismo sentido”. Es bella, por eso ha notado la presencia en el transcurso de varias jornadas.

Esa es la apariencia, observando podemos comenzar a inferir que “no es alta ni baja”, sin duda una característica común y vaga,aunque “un poco gruesa”, ignoro si este grosor es un defecto, observándola bien posee  “enormes ojos” y una “nariz regular”. Hasta aquí no pasa de ser la descripción clásica de un personaje, pero la frase que viene es la maravilla de la imaginación de Huidobro y que estimula tan bien la imaginación y los sentidos:

boca madura que azucara el aire y no quiere caer de la rama”, es sencillamente hermoso, a veces los libros se salvan por pequeñas frases geniales que permanecen, aquí estamos ante la naturaleza exuberante de la sensualidad femenina , convertida en una metáfora de un fruto exquisito, que “azucara” el entorno, que abre el apetito, que dan ganas de comerlo, devorarlos jugosos a besos, pero es imposible porque es pura tentación imposible,pues esos labios tentadores y exuberantes “no quiere caer de la rama.” La palabra azucara en vez de dulce también es un acierto absoluto, una sutileza de esas jugadas que hacen goles de lujo con muy poco esfuerzo.

El observador salta el obstáculo de aquellos labios y comienza a romper el hechizo, “sin embargo tiene un gesto amargado” y siempre esta vestida con un abrigo largo que impide ver las formas de sus cuerpos, sospechosamente tanto en invierno como en verano. El poderoso poeta que este autor es, inevitablemente impregna con el ritmo interno la prosa de este cuento, enebra frases de cierta musicalidad en donde se aprecia la rima “Esta prenda no cae jamás de su cuerpo. Invierno y verano, más grueso o más delgado, siempre el sobretodo como escondiendo algo.”, esa música interna dota de liviandad el texto y le da una velocidad fresca.

Este esconder es cuando el autor comienza a desnudad capa por capa el objeto de su observación, “¿es tímida?” , ¿Qué esconde? “¿tiene vergüenza de tanta calle inútil?”, esta observación realza la posible naturaleza orgullosa de la mujer, quien no tiene necesidad de mostrar su cuerpo para subir su ego, porque las calles y sus transeúntes no significan nada para ella, su “gesto amargado” corrobora esto.

Sin embargo, algo indica lo opuesto , las capas comienzan a caer una por una en la observación prejuiciosa de la imaginación sin limites, “¿Ese abrigo es la fortaleza de un secreto sentimiento de inferioridad?”, lo fantástico de este microcuento, que el autor plantea que ella esconde su mundo, a través de un abrigo de un estilo arquitectónico que solo un arquitecto puede descifrar. Esconde un embarazo de hace años, porque posiblemente su padre la violó en su adolescencia.”Acaso quiere sólo ocultar que su padre cometió un crimen cuando ella tenía quince años.

Esta capacidad de ir desarrollando una idea , es fundamental a la hora de escribir un cuento, una novela, quizás eso es lo que la gente opinaba de Hemingway, que el era capáz prácticamente de inventar un libro completo a propósito de un calefont que se echó a perder.

A estimular la imaginación y desarrollar la capacidad de observar.